Vuelta a casa

Transmongoliano • 29 de agosto de 2012

Toca viaje y largo. Desayuno, reservar el taxi y al aeropuerto. El taxista nos sorprendió por honesto. Como había mucho tráfico quiso modificar la ruta y para preguntarnos si estábamos de acuerdo, llamó al hotel para que nos lo comunicaran.

Los controles de seguridad fueron muy rápidos, cosa que agradecimos.

El vuelo se pasó bastante rápido con las películas.

El aeropuerto de Moscú es tan caro como la ciudad, una ensalada césar tipo McDonalds vale 10 euros. Lo único barato el vodka, más barato que el agua (1L de agua 9euros, uno de vodka 7). Al menos teníamos wifi abierta. Intentamos pagar por la sala VIP pero nos dijeron las chicas que no compensaba, por 50 dólares cada 3 horas te ofrecen una ducha, una silla de plástico y wifi que ya teníamos. Así que muy incómodamente (sobretodo por el frío) dormimos en el suelo.

El vuelo a Madrid al día siguiente fue en un avión bastante más cómodo que el de Pekín Moscú, cosa que aprovechamos para seguir durmiendo.

Ya estamos en casa, más o menos sin jet lag. Intentaremos anotar todo lo que se nos ocurra para no olvidar nada de este viaje, que sin duda ha sido el mejor que hemos hecho nunca.