Jueves Santo

Bolivia • 31 de marzo de 2013

Hoy ha sido mi último día con las enfermeras y auxiliares de emergencias porque mañana es feriado y la semana que viene ya las redistribuyen y no volveremos a estar todas juntas. Hasta ahora no lo había mencionado, pero como despedida y homenaje Eusebia, una de las auxiliares que cría patos, va a matar uno en mi honor. Todo empezó preguntando si quería un helado, al decir que sí me dijo que si una cena y también me apunté y luego ya dijo que quería cocinar para mí. Le dije que no hacía falta, que podíamos cocinar entre todos (aquí no puedes ofrecer la posibilidad de salir a comer por ahí a todo el mundo, hay que recordar que estamos en el Plan) pero se cerró en banda y nada, que va a matar a un pato en mi honor y no puedo rechazarlo porque sería de muy mala educación.

Casos dramáticos como los de todos los días, un chico que llegó medio muerto porque sus compañeros de trabajo le dieron raticida mezclada con la soda. Los padres con muy poca plata para pagar sus tratamientos y no pueden ni permitirse la denuncia porque si tardas más de 24 horas tienes que contratar a un abogado para que te dejen denunciar.

Fue un día intenso y triste porque no me quiero despedir de las chicas, aunque las vaya a ver mañana cuando vayamos a atender gente por ahí (todavía no sé dónde vamos, sólo que hemos quedado a las 7:30 en la puerta de emergencias).

Hoy es Jueves Santo, empezamos con la famosa Ley Seca.

Salimos un poco antes del hospital para que nos diese tiempo a ir a misa, que es Jueves Santo. Aquí se vive mucho la Semana Santa, la iglesia está de bote en bote y hay mucha participación juvenil.

Tras la misa fuimos a los Alegres porque como mañana es feriado queríamos salir o hacer algo, pero al estar en Ley Seca hay que quedarse en las casas y disimular. Jugamos a varios juegos y hay uno que tengo que importar, el Hay/Ho/Honto. Se suponía que iba a ser tranquilita la noche y lo fue… salvo porque llegamos a casa a las 5:30 am, a ver quién me despierta a mí mañana para ir a atender gente a Dios sabe dónde y luego a comer a casa de Eu.