Domingo de Resurrección

Bolivia • 2 de abril de 2013

Hoy ha habido otra quermese, esta vez organizada por el Claudina. Dado que el fin de semana pasado no expliqué de qué iba la cosa, me imagino que sonará todo a chino. Una quermese es una fiesta organizada por un colegio, en este caso el Claudina, para recaudar fondos. En ella se vende comida para comer allí o llevar a domicilio por medio de unos tickets que los niños reparten a lo largo de la semana. Además se acompaña de música, pero a lo grande: un escenario enorme y equipo de sonido para dejar sordo a todo el barrio. Los fondos en este caso eran para pagar los tratamientos médicos de un niño. A veces también las organizan comunidades de vecinos para recaudar dinero para hacer arreglos.

De tarde piscina y misa, para no variar. En la piscina estuvimos jugando con unos niños de Mensajeros. Unos micos de 12 años que me hacían preguntas del tipo ¿te gusta el sexo? ¿por qué no te buscas un novio boliviano a parte del que tienes? ¿No tienes ganas de coger? Estos niños están completamente hormonados. Menos mal que son fáciles de distraer con aguadillas o carreras en la piscina. No todos podían claro, sólo uno de ellos sabía nadar en lo hondo, como dicen ellos.

A misa fui esta vez para encontrarme con una señora que había visto el día anterior, preocupada por los análisis de su hijo.

Una mala costumbre de los médicos es decirles a los pacientes que tienen una enfermedad sin explicarles lo que es... Desgraciadamente no conseguí encontrarme con ella entre tanta muchedumbre y la señora se quedó sin explicación de sus análisis. A ver si se pasa un día de estos por la casa, me daría rabia que se quedase con la duda.