Nikkun

Camboya • 19 de febrero de 2014

Como se esperan pocos pacientes en la parroquia de Father Manosh, Ana y María se han quedado en el centro de salud de Battambang y los demás nos hemos ido en el jeep a Nikkun, a 40 km de la prefectura.

Nos instalamos en la guardería y aunque inicialmente me tocaba repartir medicamentos, tuve que ponerme también a pasar consulta porque había demasiados pacientes. Hoy he estado con Chan See de traductora y nos ha ido muy bien el día. Hemos pasado bastante calor porque no había enchufes donde conectar ventiladores.

Cosas curiosas del día:

  • Las analíticas. Aparecieron unas cuantas analíticas de nombre misterioso: Quantum Resonance Magnetic Analyzer. Una vergüenza, un análisis de cosas inventadas del tipo Ïndice de apendicitis, índice de mastitis... seguidos de valores de todo lo imaginable, arsénico, mercurio, insulina, glucagón, polipéptido pancreático... todos los valores de las 4 páginas alterados en todos los pacientes. Vienen acompañados de "recomendaciones del experto" del tipo, usa sólo un ojo para ver, toma menos soja, haz ejercicio... Según Jimena los pobres se hacen los análisis en hospitales que sólo quieren sacarles dinero y llegan con los papeles completamente perdidos. Era muy triste, porque te pedían sus medicinas y no teníamos qué darles porque no sabíamos qué tenían, aquellos análisis por los que tanto habían pagado eran completamente inútiles.
  • Dientes negros. Los ancianos camboyanos mascan una especie de hierba que les deja los dientes negro tizón, pero todos. Yo me asusté según vi hablar a mi paciente por primera vez, que tenía los dientes entre rojos y negros. Hasta que me explicó mi traductora que era normal, estaba entrando en pánico porque no sabía qué hacer.
  • Quemaduras. Aquí cuando a los niños les duele la barriga, les queman. Son quemaduras del tamaño de un cigarrillo y les hacen dos o tres.
  • Cuerdas. Todas las niñas llevan una cuerda al cuello, con alguna cuenta de colores y cuando se hacen mayores, alrededor de la cintura. Sirve para ahuyentar a los malos espíritus.
  • Gastronómicamente, hoy hemos probado el pollo de la región, que al parecer es famoso mundialmente. La verdad que a mí me ha gustado mucho.

Vimos unos 110 pacientes entre los 4 y acabamos pronto para que las chicas pudieran volver a la universidad. De nuestras traductoras, dos, que son las enfermeras, están sacándose otra carrera y necesitan volver para las 5.

Ahora acaban de llegar los chicos del segundo turno, que van a pasar la noche, dejar sus maletas y mañana se van de ruta por Camboya, a ver si nos mantienen informados.

Hemos ido al centro, yo me he comprado una sim camboyana para que puedan llamarme y a cenar al chino. Otro día genial.