Domingo de lago

Camboya • 24 de febrero de 2014

Domingo, toca excursión. Tras nuestra pequeña crisis al ir a recoger la ropa a la lavandería (todo estaba mezclado y yo pensaba que había perdido toda mi ropa), nos recogió Tony y nos dijo que en vez de llevarnos a Pailin nos llevaría a un sitio nuevo que conocía él.

El viaje en tuktuk no ha sido lo más cómodo del mundo. Se nota la falta de amortiguación, especialmente en estas carreteras llenas de socavones. Como no hay viaje con Tony sin inmersión cultural, nos paramos en el arcén de la carretera y nos metimos en una boda camboyana por toda la cara. Pasamos bajo el arco con los corazones juntos que tienen todas las bodas y nos metimos de lleno en el lugar. La gente nos miraba con cara extrañada obviamente pero Tony charló un rato con ellos mientras nosotros sacábamos nuestras fotos.

El destino final estaba a hora y media de Battambang, poco después de pasar una presa que está construyendo una empresa china para el gobierno camboyano (la primera que vemos en todo el país). El sitio era precioso y nada explotado turísticamente. Al parecer había abierto hace dos años cuando a un hombre se le ocurrió la genial idea de talar unos árboles que habían quedado en medio de un lago. Al lugar lo llaman "mil islas" porque hay un montón de islotes en el lago, muchos de ellos con pequeñas cabañas de palma y bambú sobre ellos. Nosotros pasamos en un bote de madera a una pequeña casa flotante de unos 16 metros cuadrados donde pasamos el resto del día tirados al a bartola. Nadamos, comimos (nos llevaron allí la comida y la bebida), dormimos la siesta y nos tiramos tranquilamente en las hamacas. Por la tarde nos sacaron a dar un paseíllo en barca hasta una zona del lago llena de nenúfares gigantes por unos 20 céntimos por cabeza.

Por la mañana estábamos solos y por la tarde empezaron a llegar camboyanos que se iban a las casas colindantes. Tuvimos un momento algo tenso cuando empezaron a pasarse de la cuenta con las fotos (entiendo que 5 mujeres blancas en bikini era una provocación para ellos que no enseñan nada de hombros a rodilla porque es sagrado pero aún tapadas no paraban).

De la que volvíamos a casa, paramos en un templo (buscar nombre) al que se llega tras subir 358 escalones de una altura considerable. De verdad que no me explico cómo se las apañan estos camboyanos que son de pierna cortita para subirlos. Llegamos justo para ver el final de la puesta de sol, disfrutar de las vistas y vuelta al tuktuk y la Prefectura.

La verdad que el día nos ha salido redondo, 10USD que pagamos a Tony cada uno por el alquiler del tuktuk todo el día, 1USD por cabeza por la cabaña del lago y 4 por comer... impensable en España.

Hoy hemos ido a probar un nuevo sitio para cenar. Se llama Khmer's Delight, regentado por un alemán o similar. La cena estaba buenísima y no fue mucho más cara que en otros sitios, salimos a 5USD por cabeza y la lasaña jemer y el pollo estilo japonés estaban para chuparse los dedos.

Ya tenemos listas las maletas para irnos mañana a los pueblos. Estaré toda la semana sin wifi. Cuando pueda daré señales.