Svay Sisophon 2.0

Camboya • 25 de febrero de 2014

Svay Sisophon, día dos. Lo de dormir esta noche ha sido complicado; para empezar tuvimos a las ratas que no paraban de hacer ruido (pensaba que era la única, pero nos tuvieron a todos despiertos así que hoy tapones y a ignorarlo en la medida de lo posible). Como le dijo Jimena a Cris, tú imagina que es un campo de fuerza impenetrable. Por la mañana teníamos que levantarnos a las 7, pero a las 5:45 empezaron los despertadores de las niñas, que desayunan a las 6:30 y como los techos están todos comunicados pues la intimidad es limitada.

Hemos vuelto al colegio de ayer y aunque hemos tenido traductores nuevos, también ha sido complicado. A veces es un poco frustrante, pero hay que entender que se están esforzando muchísimo. Imaginaos mi cara cuando hoy me dicen que a una señora la ha mordido un árbol, o cuando vienen y te dicen que tienen Trichomonas porque es la palabra que tienen en el diccionario pero en realidad el diagnóstico no tiene nada que ver.

Comimos también en casa, descansamos un poco, aprovechamos para reserva el hotel de Angkor y volvimos al cole. Como no acabamos muy tarde, la mayoría nos fuimos a tomar una cerveza por la ciudad, un poco en petit comité que aquí lo de beber no está muy bien visto.

Estamos muy cerca de la frontera y es muy común que la gente se vaya a Tailandia a trabajar, niños incluídos. Muchos dejan el colegio para ir y es un problema que está intentando subsanarse aunque todavía no se ha tenido mucho éxito.

Hoy no tenemos baile de los cocos que Bopá está cansada, así que ahora estamos de relax en la terraza con los ventiladores. Ya ha pasado un murciélago por aquí, todavía no han salido el gecko ni las ratas.