Inventario y arrozales

Camboya • 2 de marzo de 2014

La mañana la hemos dedicado a hacer inventario, reordenar las cajas de medicamentos... todas esas tareas que dan pereza, que llevan tanto tiempo y que son tan necesarias. Comimos con las chicas en el centro de salud y a las dos cogimos un par de cajas de medicamentos y nos fuimos de expedición a un pueblo que nos había buscado Macarrá para ver pacientes. El lugar fue escogido en parte por lo bonito que es para llegar a él: arrozales a un lado, el río al otro y por el medio nuestra carretera con un muro de palmeras a ambos lados.

Nos instalamos en casa del jefe del pueblo y empezamos a pasar consulta a toda velocidad, con menos traductores de los necesarios y con el tiempo echándosenos encima porque el viaje para llegar se nos había hecho muy largo y no queríamos volver de noche. Para hacer más emocionante la situación, se nos quedó el coche sin batería. Mientras unos hacíamos una criba rápida de los últimos niños en sanos-caramelos, enfermos-mirar a fondo, otros empujaban el coche para intentar arrancarlo. Poco más y nos subimos al coche en movimiento, al más puro estilo Little Miss Sunshine.

Llegamos ya tarde a la Prefectura y fuimos con Jaime a Tahén a ver a los niños, unirnos al rezo de la tarde y cenar con los demás voluntarios que nos han estado dando consejos de visita en Siem Riep. Ellos se van todos a Phnom Penh el sábado con los chicos de La Paloma y Tahén a una exhibición de Tenis. Según nos contó Irene, todo esto está organizado por la Federación Camboyana de Tenis y financiada por un señor con historia curiosa. Al parecer su padre era el mejor tenista camboyano antes de los jemeres, pero una vez que éstos se instalaron tuvieron que emigrar inmediatamente ya que el tenis se veía como algo elitista occidental y todo aquel que lo practicara tenía que ser eliminado (como todos aquellos con gafas, bolígrafos, manos sin callos...). Consiguieron llegar a París y de ahí a Canadá donde creció este hombre y ahora a vuelto a Camboya, donde ha creado unas cuantas empresas. Gran parte del dinero de la exhibición viene de sus empresas ya que él tiene como objetivo restablecer el tenis en Camboya, un deporte que aquí está prácticamente en extinción.