Llegada a Fez

Marruecos • 5 de septiembre de 2014

Hoy nos ha despertado Omar para que viéramos el amanecer mientras él recogía algunas cosas. La verdad que esta noche ha hecho algo más de frío de lo que esperábamos, menos mal que teníamos una manta para taparnos. Aunque había algunas nubes y no pudimos ver el amanecer tan espectacular como se ve otras veces, conseguimos hacer algunas fotos bastante chulas.

Bereber y dromedario en el desierto
El desierto queda atrás

Una vez limpio el campamento nos volvimos en dromedario a la casa de Alí a ducharnos y re-desayunar (cómo no). De la que regresábamos, nos encontramos a un montón de mujeres que iban a los pozos a recoger agua para el resto del día. Resulta extraño ver que eso todavía existe, especialmente en un país tan cercano al nuestro.

Yendo a por agua

El viaje de hoy ha sido largo. Hasta Fez son sólo 340 km pero los hemos hecho en unas 9 horas entre cambios de conductor, paradas para descansar y, sobre todo, falta de buenas carreteras.

Entre ErRachidia y Midelt pudimos ver las Gargantas del Ziz, similares en cierto modo a las del Dadés y Todra, un gran palmeral en una garganta, pero esta vez con un cauce de río mayor. Suponemos que serán mucho más bonitas cuando realmente tengan agua y no ahora que sólo se ven un par de charcos en medio de una cuenca vacía.

Lo que sí que nos encantó fue el paso del Medio Atlas. Entre Midelt y Fez se encuentra lo que también llaman la Suiza Marroquí. De repente aparecen agua, árboles y hasta monos de Gibraltar en medio de un bosque de coníferas. El paisaje cambia por completo y la carretera es muy muy bonita. La que más nos ha gustado sin duda de todo el viaje, puede que también porque resulta agradable encontrarse con algo de vida después de tanto desierto. Lo mejor de todo, Ifrane, localidad del Palacio de Verano del rey de Marruecos y de la mayor universidad del país. Algo tendrá. Para empezar, mejores casas y coches, aceras, farolas, zonas verdes y gente en la calle. Curiosamente la mayoría de las mujeres NO llevan el pañuelo negro sino que van vestidas más modernas.

Finalmente llegamos a Fez. La entrada en coche fue bastante buena: una ciudad bonita, muy imperial con construcciones tipo palacio. Aparcamos el coche y nos dimos un paseo por la medina buscando el hotel… casi dos horas tardamos en llegar al final. 

Parece que no escarmentamos bien en Marrakech y es que en este país al final es mejor pagar a alguien para que te lleve por el entresijo de calles e ir directo que intentar llegar uno mismo, perderse y tener que aguantar el asedio constante de vendedores, hoteleros y camareros de la zona que quieren que dejes en sus negocios todos los dinares que lleves encima.

El hotel, Dar el Hana, está muy bien, cerca de la mezquita en la medina, con un parking no muy lejos. Aún así, para la próxima vez nuestra recomendación es coger un hotel en la ciudad nueva, mucho más accesible y no tan lejos de la medina.

Mañana nos espera un tour muy completo por Fez, organizado por los dueños de nuestro hotel.

Aquí la medina de Fez:

Medina de Fez