Pura Gunung Kawi y Pura Tirta Empul

Indonesia • 24 de agosto de 2015

Hoy ha sido un día mucho más relajado que los demás. Para empezar, no hubo madrugón a horas intempestivas; y luego el resto del día no ha sido muy ajetreado.

Primero dimos un paseo por Ubud viendo varios templos hindúes. Me gustaron todos los que vimos:

  • Pura Taman Saraswati
  • Pura Desa Ubud
  • Pura Marajan Agung

Son gratis y se usan. Con lo de “se usan” quiero decir que en todos ellos se ve vida no turística, hombres y mujeres separados y reunidos haciendo sus labores, ellos no sé, ellas cosas artesanales; además de hablar y rezar. De hecho en uno no me dejaron entrar porque iba enseñando la rodilla. En eso los hindúes sí tienen igualdad, ellos y ellas deben vestir adecuadamente y no enseñar la rodilla.

Reunión de mujeres

En realidad el paseo era una excusa para ir a una librería y comprar un mapa de Bali, cosa que hicimos. El mapa nos es útil para movernos por la isla ya que ¡hemos alquilado un coche! Alquilar coches aquí es barato (alquilar motos es una ganga), pero hay que atreverse. Nos han dado un coche con muchos abollones y desperfectos, por ejemplo hay una puerta de las de atrás que desde dentro no abre. Primera diferencia. La segunda y más importante es la absoluta falta de documentación: rellené un formulario con mis datos, dijimos donde queríamos devolver el coche, pagamos en efectivo (no aceptan tarjetas) y ya: ni seguro del coche, ni fotocopia del pasaporte… ni del carnet de conducir; hay un papel en el coche que es el que tenemos que enseñar si la policía nos para.

Conducir es una experiencia. Se conduce por la izquierda, el volante está a la derecha, y las motos están por todas partes. Las motos, además, no tienen direcciones prohibidas así que en cualquier calle de sentido único te las puedes encontrar yendo hacia ti. Y los adelantamientos son muy comunes; para adelantar se mira si no vienen coches en el otro sentido y se adelanta. Coches, no motos. Si vienen motos en sentido contrario, se apartarán; esa parece ser la idiosincrasia. En los cruces, además, hay que tirarse, porque no hay apenas semáforos y hay mucho tráfico. Los coches frenan. Con todo esto, no diría que es peligroso si se va atento, porque todo ocurre a muy baja velocidad, la velocidad media de circulación son unos 35-40 por hora.

¿Y para qué queríamos el coche? Pues para ir a ver templos, que es lo que hicimos por la tarde. Primero vimos Pura Gunung Kawi. En realidad es un conjunto de templos que no valen gran cosa extendidos sobre un valle muy profundo (más de 250 escalones). Lo que vale en realidad es el paisaje, con sus terrazas de arroz. Para poder ver este templo te dan un sarong si no lo llevas; te lo dan gratis al comprar la entrada, no hace falta comprarlo en uno de los múltiples puestos callejeros que hay a la entrada.

Claudio con arrozales

Visto este templo fuimos a Pura Tirta Empul. Este templo Ceci quería verlo, pero no asociaba los nombres a las fotos de templos de Bali así que antes de ir no lo sabía. Grata sorpresa, pues. En este templo hay piscinas en las que te puedes bañar para purificarte, cosa que no hicimos. Pero es digno de ver como se bañan con todos los peces que hay, no son peces bonitos. El templo en sí se puede ver, porque es abierto, pero al recinto sólo se puede entrar si eres hindú. Y había gente rezando. Es grande el contraste con la isla de Java, donde son musulmanes; aunque es cierto que aquí en Indonesia la religión no es algo importante, son tolerantes al respecto, no han llegado los fundamentalismos. Esperemos que siga así.

Purificándose

Volvimos a Ubud todavía de día y aprovechamos para cerrar casi todo el viaje. Ya tenemos transporte a las islas Gili y hotel después del Rinjani. Para celebrarlo, nos hemos dado un homenaje en el, según la guía, mejor restaurante de Ubud. Muy caro para el estándar de Indonesia, pero todavía muy barato a escala europea. Y no defrauda, se puede recomendar: Three Monkeys.

Mañana más templos y, sobre todo, arrozales en terraza. A ver si los encontramos, que no tenemos GPS.