Swakopmund

Namibia y Botsuana • 17 de agosto de 2016

Hoy hemos tenido un día tranquilo (probablemente el último del viaje) y no nos ha venido mal. Aprovechamos para conocer Swakopmund, una ciudad de 45000 habitantes muy cuidada, costera pero a su vez en el medio del desierto, como Walvis Bay.

Posando en Swakopmund

La ciudad tiene todo lo que se le puede pedir a una occidental: centros comerciales, tiendas de informática, de arte, de pintura… de todo vamos. Las casas tienen estilo colonial alemán y los jardines están impolutos. Llama la atención que según paseas por la calle te encuentras cada poco a gente limpiando sus escaparates, arreglando los jardines…

Atlas sostiene el mundo

Por la mañana aprovechamos para dar un paseo por la ciudad, visitar el muelle y comprar una lámpara en una tienda especializada en safaris porque por las noches se nos queda un poco corta la iluminación con nuestra lámpara de gas (muy romántica pero poco práctica).

Por la tarde teníamos intención de ir a ver las famosas Welwitschias, unas plantas del desierto muy grandes que hay cerca de la ciudad, pero no fuimos capaces de dar con ellas (según el GPS el camino de acceso era de 4x4 y como ya era tarde intentamos ir por otro más sencillo dando rodeo y no las vimos). Como premio, si que nos encontramos con el Moon Landscape. Dentro del Parque Nacional de Dorob (las dunas que van desde Walvis Bay hasta que empieza el Parque de la Skeleton Coast) hay una zona que resulta espectacular de vistas y para muestra las fotos que ponemos debajo. Si se tiene tiempo, realmente merecen una visita.

En otro planeta

Mañana saldremos de aquí a primera hora para hacer la compra para los próximos días e ir a Brandberg (la montaña más alta de Namibia), en Damaraland. Esperemos que no haga tanto frío como en Swakopmund.