Etosha, primera parte

Namibia y Botsuana • 19 de agosto de 2016

El día de hoy ha sido de transición, lo cual no quita el madrugón que ya es norma en estas vacaciones. Hay que vivir con el Sol, que a las 18h ya es de noche.

Tras el desayuno, dejamos atrás el Brandberg hacia Etosha. Son unas 4 horas de camino, por carreteras asfaltadas. Justo al salir del camping nos encontramos a un niño que nos paró para pedirnos agua. Es la segunda vez que alguien nos para el coche para pedir agua. Un obrero en Swakopmund y ahora. Este país es muy seco, en lo que va de viaje hemos visto muchos ríos secos y ninguno agua. Creo que la único agua que hemos visto ha sido la del mar y la del riego automático de las zonas más ricas.

Aprovechamos para parar a repostar en __, donde parecía haber algo de vida “urbana”. Namibia está muy poco poblado, 2 habitantes por km cuadrado, de hecho en el viaje pasan horas sin ver ningún asentamiento humano como tal. En la zona de Damaraland, la que hemos cruzado para llegar a Etosha, te encuentras muchos puestos de gente vendiendo minerales y productos artesanos, pero ningún pueblo como tal. En algunos de los puestos están las mujeres como las Himba tradicionales, pero resulta todo muy artificial, muy preparado todo para el turista. Un vendedor de minerales que nos encontramos en la Skeleton Coast nos contó que la gente de Damaraland es muy pobre y básicamente viven de eso, minerales y artesanía.

Finalmente llegamos al Etosha Safari Camp, parte del imperio de Gondwana. Está estupendamente bien. Como llegamos pronto pudimos escoger sitio, así que nos fuimos a un rinconcito apacible que estaba ocupado por una zebra en ese momento. Montamos el campamento al completo dado que el plan es no mover el coche en un par de días. Hoy la tarde de relax en el camping, haciendo comidas, coladas, incluso un poco de piscina. Mañana hemos contratado un tour con guía al parque de Etosha (unos 40€ por cabeza), saldremos a las 06:30 am. Nos apetece mucho, dicen que en este parque los avistamientos de animales son frecuentes porque, como estamos en temporada seca, se concentran en torno a los pozos de agua.

PD. Según escribo esto, ¡¡tenemos un par de zebras pastando debajo de la tienda!!