Río Okavango

Namibia y Botsuana • 22 de agosto de 2016

Hoy nos hemos dado cuenta de que quizá nuestro viaje está un poco mal planificado en el sentido de que el trayecto de hoy no ha sido especialmente largo, el de mañana va a ser muy corto (unas dos horas) y sin embargo el de pasado va a ser muy largo, incluyendo quizá (seguro) un madrugón de los buenos, de los de estar a las 6 de la mañana ya en ruta. Hecha esta salvedad, el día ha transcurrido muy bien: he encontrado la causa de mi dolor de espalda al conducir y ya no me duele (llevaba una llave en cruz para las ruedas en mi asiento, en la bolsa que tiene detrás de él y se me clavaba), estamos en un campsite cuyo lodge asociado es precioso, hemos visto un hipopótamo, hemos visto Angola (y técnicamente puede que también estado, no lo tengo claro) y también hemos disfrutado de una puesta de sol sobre el río Okavango agradabilísima.

Básicamente el párrafo anterior resume completamente el día. Sólo falta decir que esta parte en la que estamos de Namibia, por lo menos la ruta hasta aquí es mucho más verde (hasta hay agua en algún río) y, sin embargo, mucho más pobre y menos desarrollada. Una vez pasado Grootfontein, que es una ciudad con buena pinta en la que paramos en el Spar a comprar alguna cosa, y tomar rumbo hacia Rundu, se ven un montón de asentamientos a los lados de la carretera que no sé muy bien cómo definir. No son exactamente chabolas porque está muy limpio todo, tampoco son exactamente asentamientos tribales porque se ve que hay cierta modernidad, pero se ve gente transportando agua y otras cosas sobre sus cabezas, así que las casas no tienen agua corriente y tampoco electricidad. Ya digo, sorprende.

En Rundu no entramos porque para ir a nuestro campsite (Hakusembe river lodge) hay que tomar un desvío justo antes, iremos mañana a echar gasoil. Al llegar a Hakusembe vimos (ya lo sabíamos) que está en la rivera del río Okavango, en la parte de Namibia. La otra orilla es Angola. Por la tarde, dimos un paseo en barco por el río Okavango. El guía tenía un atuendo cómico, vestido de camarero con pajarita y todo. Nos enseñó unos cuantos pájaros, algún cocodrilo y un hipopótamo. Sorprendía como hablaba de los angoleños, a los que se ve en el otro lado del río lavándose o pescando. No hablaba de ellos con desprecio, pero sí con un deje que hace ver que los namibios son superiores a los angoleños. La verdad es que Namibia está mucho mejor que Angola, según me han contado algunos conocidos y también las recomendaciones de viaje de los diferentes ministerios de exteriores (español y australiano, la página del australiano es estupenda); y esa diferencia entre ambas partes se ve en el río: del lado angoleño gente yendo a lavarse al río, llevando su ganado o pescando, sin urbanizar, mientras que del lado namibio son hoteles o casas con vistas al Okavango con jardines arreglados. De hecho los angoleños cruzan la frontera para venir a comprar, ir al médico, etc.

Como novedad, hoy no estamos cenando algo hecho en el braai, sino que directamente no estamos cenando: nos hemos puesto hasta arriba de comer en el barquito. Mañana llegaremos a la Caprivi strip (¿banda Caprivi?) e intentaremos ir a las cataratas Poppa (o Epupa, según donde lo lea). Sólo dos horas de viaje a priori. Y hay que comerse toda la carne y cosas frescas que nos quedan porque al día siguiente, en la frontera con Botsuana, nos la van a quitar.