¡Al ladrón!

Namibia y Botsuana • 25 de agosto de 2016
Hoy hemos decidido recorrer Chobe por nuestra cuenta, cosa que al principio parecía una locura. Entramos por la Sedudu Gate, la más próxima a Kasane. Allí te registras de forma similar a los parques namibios pero con menos formalidades, no te piden el pasaporte. También es con menos formalidades todo lo demás: si pides un mapa, te dan una hoja en la que los nombres están montados unos encima de otros y no hay ninguna carretera marcada y a lo largo del parque no esperes encontrar muchas señales... porque no las hay. Según entras, puedes optar por dos rutas: la que sigue el río y la que se dirige hacia Savuti. Nuestra idea inicial fue la de Savuti (sin intención de llegar allí por supuesto) porque otro día pensamos coger un barco por el Chobe y suponemos que las vistas serán similares a la ruta del río. El problema fue que en seguida nos perdimos y aún no sabemos cómo, fuimos a dar a la carretera principal y fuera del "parque". En cuanto a las carreteras, son todas bastante arenosas, hay que hacerlas en 4x4. La carretera principal que recorre el parque desde Ngoma hasta Kasane es asfaltada, con límite a 80km/h para evitar accidentes con animales. La multa si excedes la velocidad es de 460P. Entramos una segunda vez en el parque y esta vez sí que seugimos la ruta del río, más transitada por los grupos guiados, pero nada masificada. La ruta es PRECIOSA. Sigue el curso del río Chobe y puedes ir viendo todos los animales que se paran a beber. Las vistas son increíbles y la diversidad de animales aún más: hemos visto cuatro tipos de antílope, búfalos, elefantes, girafas, zebras, hipopótamos, monos... Hablando de monos. Paramos a comer en un picnic site, habilitado para comer como su nombre indica. Mientras Claudio recogía el KitKat en el coche, yo me quedé tranquilamente comiendo mi yogur (sí, el yogur que me había comprado como capricho), cuando apareció un babuino de considerable tamaño (de pie me llegaría a la cintura, sentada al pecho) y sigilosamente se plantó delante de mi, me miró y ¡¡me quitó el yogur de las manos!! El resto de viaje discurrió sin incidencias, sin grandes problemas con el coche, salvo que se nos volvió a romper la cinta que sujetaba las jerrycans, así que tuvimos que recorrer unas cuantas tiendas por Kasane a la vuelta para encontrar sustitutas. Mañana vamos a Victoria Falls. ¡¡¡Qué ganas!!!