Sierra Leona: Día 2

Sierra Leona • 9 de julio de 2017

Después de un sueño más que reparador (qué falta nos hacía a todas dormir) y desayunar con las hermanas, aprovechamos para dar un pequeño paseo por el pueblo. Desde el ébola, está prohibido comerciar los domingos así que tuvimos una visión muy distinta del mercado. Aún así, fue bastante curioso pararse a ver las puertas de las tiendas, donde pintan murales sobre a qué se dedican.

A la Hermana Mari Luz le hacía ilusión ir a la misa de la zona de las minas. El camino es por una carretera de baches, brillante por el hierro del suelo, con unas vistas preciosas hacia las montañas y la selva. Se trata de una iglesia (que no llega a categoría de parroquia por la poca gente a la que llega) regentada por un cura italiano al que están intentado apoyar.

Aunque ya nos habían avisado, sigue siendo digno de mención ver las misas africanas. Las mujeres van engalanadas con sus mejores trajes, bien coloridos y brillantes y los niños iban hasta de vaqueros y camisa. A nuestra llegada salieron a recibirnos un montón de niños, encantados de ver a unas Opoto como novedad. Las misas son muy largas por aquí. La del padre italiano es de las más cortas “sólo” dos horas, entre misa en inglés, la traducción y los cánticos… Al final de la misa nos dedicaron una canción de bienvenida y volvieron a anunciar nuestra presencia en Lunsar esta semana para los seminarios sobre salud reproductiva.

Al acabar la misa fuimos con Mari Luz a la escuela a probar nuestras charlas, vídeos y sonido.

Después de comer aprovechamos para charlar con la Hermana Patricia, que nos quiso ayudar con el contexto sociocultural de Sierra Leona. De la misma forma que Europa se organiza en provincias de forma política y en familias de forma social, Sierra Leona se organiza en tribus. De las 19 tribus principales de Sierra Leona, las más grandes son 4: Timini, Mende, Fula y Limba. Cada una habla su idioma y no entiende el de los demás. Desde la Guerra Civil todos hablan “crío”, que se ha hecho idioma común en el país.

→ De dónde viene el crío?

Los Timini, que se encuentran en las provincias del norte, son los menos “civilizados” ya que cuando llegaron los ingleses, no consiguieron colonizarlos porque se refugiaron en la selva. Las Hermanas dicen que se nota mucho el retraso respecto a otras tribus porque mentalmente siguen anclados en sus tradiciones tribales-mágicas.

La estructura familiar es distinta de la nuestra. El 95% de la población es musulmana y practican la poligamia y conviven todos entre ellos. Es frecuente que todos vivan juntos: el hombre con sus varias mujeres, hijos, hermanos, sobrinos… Los hijos de una mujer los puede cuidar la otra sin ningún tipo de problema porque realmente tienen el concepto de unidad familiar: todos son “hermanos” y “hermanas”.

La ausencia de escolarización sigue muy patente en el país, donde cada cosa que no se entiende se achaca a lo mágico. Las convulsiones son posesiones del diablo, las infecciones de herida, los malos espíritus…

Nos contaba el caso de una niña, que acudió a Mile 91 por rigidez en las piernas. Tras administrarle antibióticos y con la sospecha de que algo no iba bien, le dio por preguntar si le pasaba algo en los genitales y se encontró con una ablación genital terrible, con una sutura que había cerrado cualquier tipo de orificio, infectada, con sospecha de tétanos… la remitió al Hospital pero la madre prefirió llevarla al brujo, el cual desestimó cualquier tipo de atención porque eso era producto de una posesión por el diablo.

Por supuesto, todo esto es tabú y no se puede hablar de ello. Es muy difícil ser mujer en Sierra Leona.

La tarde la dedicamos a comprar tarjetas SIM (que todavía no hemos podido utilizar porque no tenemos cortador para adaptarlas a nuestros teléfonos) con la ayuda de la hermana Elisa, que localizó a un comprador en su casa y lo hizo venir a escondidas porque en domingo no se debe comerciar.

Después ya nos dedicamos a preparar nuestras charlas de esta semana, nos ha llevado toda la tarde, pero lo hemos conseguido. Mientras tanto, en la cocina, había una reunión de Banglaris. Para los que no tengan ni idea de lo que es esto, como yo, son aquellos no religiosos que comparten su espiritualidad. Pasaron la tarde reunidos, charlando y cantando, Blanglaríes locales, mejicanos y americanos.

Cenamos con ellos y aprovechamos para preguntarles un poco por su vida. Han venido entre dos semanas y un mes a ayudar con los colegios y a dar charlas sobre el cuerpo y sexualidad. Realmente no debería sorprendernos el enfoque que dan, sobre la importancia de la abstinencia y esperar al matrimonio, pero no deja de chocarnos. Después de todo lo que nos han contado sobre este país y los problemas que hay a nivel de sexualidad y salud reproductiva, nos parece que el enfoque de abstinencia es quizás poco acertado.