Conversaciones con la hermana Elisa

Sierra Leona • 12 de julio de 2017

El día que cenamos con los Banglaríes, nos reunimos todos para oír hablar a la Hermana Elisa. Antigua Madre Superiora Regional, directora de la escuela primaria, se reúne mañana con el Ministro para discutir temas de educación… una mujer importante vamos.

Nos contó algo más sobre la historia de Sierra Leona. La Guerra Civil comenzó en 1992. Hasta entonces, cada tribu vivía independiente de las otras, sin relacionarse entre ellas. La guerra duró diez años y destrozó por completo el país. Los rebeldes, como ellos los llaman, fueron de poblado en poblado quemando todo lo que había. Cuando no lo quemaban, forzaban a las mujeres a incluirlas en sus familias y las torturaban y convertían en soldados, a ellas y a los niños. Les hacían cortes a nivel de la sien para inyectarles cocaína, heroína… y hacerlos más volubles y meterlos en un estado en el que fueran capaces de asesinar a otras personas. Esas historias sobre las que se lee en los libros, resultan más impactantes cuando las oyes de su boca, habiendo vivido esa situación. Dicen que todos los sierraleoneses se conocen entre sí, por todas las migraciones que hubo durante la guerra.

La Misión también sufrió las consecuencias de la guerra. En busca de impacto internacional, los misioneros eran la carne de cañón perfecta para los asesinatos. Algunas de las hermanas fueron secuestradas y según nos contó Elisa, la propia Mari Luz con dos hermanas más y el obispo fue a su rescate.

Elisa y otras 24, tuvieron que escapar a través de la selva, con un bidón de agua para todas. Durante tres días estuvieron con ese único bidón y finalmente acabaron abandonando el país, por su seguridad.

Cuando ya se terminó la guerra volvieron a Sierra Leona, a un país destruido, sin escolarización durante 10 años y ya cuando por fin se empiezan a recuperar les pegó el ébola.

Este es un país de mucho contacto. Es como se comunican, son muy cercanos. Para ellos era inconcebible dejar de tocarse para disminuir el riesgo de transmisión. Cayeron como moscas, casas con hasta 22 muertos. Dos años de vacío de nuevo. Otra vez para empezar de cero.

Al acabar estas palabras, se abrieron las preguntas al público. Preguntaron los americanos, sobre quién orientaba la sexualidad en este país.

Adamtse, una de las hermanas de Sierra Leona, se encargó de responder. Nos dijo que aquí no habla nadie de sexualidad, porque nadie lo ha hecho nunca. Que la educación se tendría que enfocar tanto a padres como a hijos y que hay que hacer entender a la población que el embarazo es de los dos. Si la niña está embarazada, debe ir a la escuela y si tiene que quedarse en casa a cuidar de su embarazo, que se quede también el que la haya dejado embarazada.

Aprovechó también para responder sobre la base del conflicto de Sierra Leona. Habían preguntado si aquello que había originado el conflicto seguía presente. Nos dijo muy seria que el conflicto se había originado desde fuera para explotar los diamantes que tenían. Cuando ya se sacó todo lo que interesaba, se cerró el grifo al tráfico de armas y se acabó el conflicto. Así que si a alguien le volvía a interesar explotar algún mineral, volverían a traer las armas y volvería el conflicto.